Cuando comenzó la pandemia, aprendí a vivir con miedo. Cuando terminó no dejé de sentirlo y comencé a desarrollar la idea de que las enfermedades iban a matarme. Entré a Charis y conocí cuál es la verdad, supe la autoridad que Dios me había dado y sus planes para mi vida.
Tengo una esperanza y un futuro y esta escuela revolucionó completamente mi relación con Jesús.
La idea de Dios simplemente no me llamaba la atención. Conocí a una chica que estaba enamorada de Jesús y me contó sobre Charis, así que decidí entrar “para sacarla de ahí”, pero cuando escuché las clases, terminé más enamorado de Dios que ella.
Hoy estamos casados y caminamos juntos en el propósito que descubrimos gracias a Charis Bible College.
Antes creí conocer a Dios, pero tenía muchas preguntas que nadie sabía contestar. Conocí al
Espíritu Santo por mi cuenta y las personas a mi alrededor no reaccionaron bien, hasta que llegué a Charis. Mis preguntas fueron respondidas y mis sueños se elevaron hasta el infinito. Ya no hay nada que pueda detenerme. Conozco mi propósito, y que tiemble el diablo, porque voy con Jesucristo de mi lado.
1er año
Programa de entrenamiento Bíblico
2do año
Escuela de ministerio práctico
3er año
Programa de liderazgo
1er año
Programa de entrenamiento Bíblico
Cuando comenzó la pandemia, aprendí a vivir con miedo. Cuando terminó no dejé de sentirlo y comencé a desarrollar la idea de que las enfermedades iban a matarme. Entré a Charis y conocí cuál es la verdad, supe la autoridad que Dios me había dado y sus planes para mi vida.
Tengo una esperanza y un futuro y esta escuela revolucionó completamente mi relación con Jesús.
La idea de Dios simplemente no me llamaba la atención. Conocí a una chica que estaba enamorada de Jesús y me contó sobre Charis, así que decidí entrar “para sacarla de ahí”, pero cuando escuché las clases, terminé más enamorado de Dios que ella.
Hoy estamos casados y caminamos juntos en el propósito que descubrimos gracias a Charis Bible College.
Antes creí conocer a Dios, pero tenía muchas preguntas que nadie sabía contestar. Conocí al
Espíritu Santo por mi cuenta y las personas a mi alrededor no reaccionaron bien, hasta que llegué a Charis. Mis preguntas fueron respondidas y mis sueños se elevaron hasta el infinito. Ya no hay nada que pueda detenerme. Conozco mi propósito, y que tiemble el diablo, porque voy con Jesucristo de mi lado.